Redondo interminable de noches aerostáticas, de retratos densos, de letras muertas, de instalaciones insoportables, de fragmentos de la ligereza, de cuerpos atados literalmente para arriba con las palabras, de metáforas recalcitrant, de alta velocidad, de zorros del odio, de cenizas de la inconsistencia, de egeries, de defectos y de solicitudes. Tessiture de qué llega, sin especificar, lejos de balance. En el final de todos, el sonido de un fósforo a la mano, con todos que faltarán nunca para acabar alguno.